Un 8 de diciembre de 1962, fue encontrado colgado el cuerpo de Anastasio Benítez, cadete del Liceo Militar en un baldío de la zona de Trinidad. En principio, el caso fue caratulado como un suicidio, pero poco después empezaron los interrogantes. “En la época, el caso trastornó tanto la mentalidad asuncena que incluso provocó la realización de una radio teatro”, dijo.
Refirió que luego de la tragedia la gente creyó que el Curuzú Cadete era milagroso.
“Aquello no pasaba de chismes y de intrigas de barrio hasta que de repente el gobierno (de Alfredo Stroessner) apresa a varios militares casi de forma simultánea, los hace desaparecer de circulación, en realidad los tortura brutalmente y unos días después hace un comunicado de prensa diciendo que habían descubierto una enorme conspiración que estaba siendo llevada a cabo por militares la Caballería e involucran en esa conspiración a políticos opositores, colorados, agentes del exterior, a Epifanio Méndez Fleitas, un dirigente político colorado que ya estaba en el exilio desde el año anterior, a comunistas de Cuba y del Brasil, una cosa gigantesca y esa comunicación se hace a toda la cúpula militar, a toda la plana mayor política y judicial por parte de Edgar L. Ynsfrán, ministro del Interior”, explicó.
La comunicación del gobierno se expandió a nivel popular por los medios del gobierno. La ciudadanía solo tuvo la versión oficial.

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