«Aquí si pensamos en abrir una institución tan importante como la Cancillería, es una pena. Es una pena que estemos en una situación poco racional, que lleguemos a tambor batiente a aprobar la modificación de una ley que está funcionando. Esto es como abrir una caja de pandora y puede generar problemas en el futuro. Ojalá puedan bajar los decibeles en el Senado. La senadora Samaniego e incluso el presidente ha sido miembro de la junta de ingreso y nunca hemos tenido problemas y ellos saben», afirmó.

Deja una respuesta