“Estaba hablando con unos conocidos y me dijeron de que la señora tiene problemas mentales, que solía recorrer por San Lorenzo y Capiatá, y que ella estuvo luego antes por la ciudad, desapareció y ahora volvió otra vez”, refirió Camila Britos, administradora del local Belén Dulces y Salados.
Relató que primeramente la mujer llegó al local a alrededor de las 19:20 horas, consultó los precios y se marchó sin comprar nada. Posteriormente regresó una hora más tarde, se sentó en una mesa y luego procedió a arrancar el televisor del local que estaba por la pared y atacó a un grupo de clientes que estaban en una de las mesas sin mediar palabras.
Contó que en la primera ocasión que entró al local, el funcionario le atendió normalmente. “Estaba hablando con la chica (una de las clientas afectadas) y me dijo que se rompió su teléfono y me dijo que a ella no le dijo nada. Le pregunté si gritó cuando estiró la tele o si les gritó mientras estiraba la mesa y me dijo que no”, refirió.
Por otra parte, comentó que luego del episodio en el local, la persona se fue e hizo “escándalos” también en el centro de salud de la ciudad.

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