«Si bien es cierto que nadie va a rezar a un evento, nadie va a morir tampoco. Esto cambia totalmente la película y marca un antes y un después», dijo Rodríguez.
«Llegamos temprano y nos hicieron un control normal, nadie se imaginaba que esto iba a pasar. Antes se robaban celulares, hasta ahí», relató.
«Detrás de bambalinas ni veíamos las reacciones. Vimos a unos guardias corriendo y lo primero que uno se imagina es que pasó una pelea», indicó el comunicador.
«Escuchamos unos balazos y de la felicidad y el jolgorio fuimos al lado opuesto», continuó comentando.
«Vamos a pensar dos o tres veces antes de subir a un escenario o ir a un lugar con público, nos vamos a quedar con ese miedo. Vamos a pensar siempre lo peor», expresó en cuanto al futuro de los eventos en Paraguay.
«Hay miedo de la destrucción de un sector que emplea a mucha gente. Yo estuve como un trabajador más. Ojalá que a partir se hagan controles como si fuera que estamos en Tacumbú», sostuvo.

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