Don Cándido contó que él es de Carapeguá y había cursado sus estudios en dicha ciudad hasta el sexto grado. Ayer los retomó y va al octavo grado. Cabe resaltar que su movilidad es reducida ya que se maneja en una silla de ruedas. Él fue comerciante durante mucho tiempo.
Su sobrina Judith Santacruz, quien es su acompañante en las clases, manifestó que hace 1 mes atrás, viendo las noticias internacionales del inicio de clases en Estados Unidos, don Cándido había dicho que nunca es tarde para estudiar. Posteriormente le expresó a su hija, quien tiene una librería y local de decoraciones, sus intenciones de volver a la escuela. Su familia es reconocida en la zona.
Asimismo manifestó que la escuela a la que asiste no tiene rampa, pero que ayer varios docentes la ayudaron para mover la silla de ruedas. «Él tiene unas ganas, tiene ganas de superarse, él canta, él baila con los gestos de las manos», expresó.
Por su parte, su esposa Virginia Chávez, dijo que está muy feliz con don Cándido por haber retomado sus estudios. «Le apoyamos todos, hasta que él quiera y como él quiere, le encanta, su sonrisa en la cara cambió desde ayer», comentó.

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