Rojas denunciaó que los policías presuntamente lo sacaron de manera irregular de una estación de servicio, lo secuestraron y lo torturaron en la noche del 31 de marzo y la madrugada del 01 de abril del 2017, sin embargo, a él lo condenaron por supuesta perturbación a la paz pública ya que aparentemente habría arrojado piedras.
Mencionó que un policía testificó haberlo visto tirando piedras y posteriormente se enteró que fue el mismo oficial que lo habría golpeado. Dijo además que su condena sentará un mal precendete ya que criminalizará las manifestaciones que se realicen en nuestro país.

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