Lo que se busca es medir la efectividad de la metodología que será aplicada en el próximo censo nacional. “Queremos saber si las personas entienden bien las preguntas, si rellenan bien los formularios entre otros detalles. Nuestros voluntarios están bien identificados con remeras azules más las credenciales del instituto. Los datos brindados son secretos” dijo el director.
Esta prueba alcanzará a unas 16 mil viviendas que representan unas 70 mil personas. Con este plan piloto se busca tener resultados más satisfactorios a los que se tuvo en el último censo del 2012, en donde los resultados tuvieron varias falencias.
Un buen resultado en el censo permitirá saber a parte de cuántas personas somos con exactitud, qué herramientas puede utilizar el Estado para mejorar en varios aspectos como la salud y la educación.

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