En el aspecto macroeconómico, Galli resaltó que no hubo una variante significativa y que tuvieron números “más o menos buenos”. También reconoció que durante la pandemia , las actividades agropecuarios siguieron, aunque con algunas restricciones. “La sequía sí afectó mucho, especialmente a los productores de soja que sólo produjeron un tercio de lo que hacían”.
“Si bien la macroeconomía está bien se debe lograr que este beneficio también llegue a los sectores más vulnerables, eso solo se logrará con inversión y puestos de trabajos, demostrando que nuestro país tiene autoridades serias, cosa que se puso en duda con las designaciones de EE.U.” dijo.
El presidente de ARP destacó que el Gobierno estuvo muy dispuesto a trabajar con el sector privado. En cuanto a lo malo, «el tremendo problema de la corrupción y el alto grado de impunidad que tenemos son los principales inconvenientes. La idea es ser un país atractivo para los inversionistas y debemos cambiar la imagen”. “Otras de las deudas es el combate del terrorismo en el norte del país, muchos de los productores fueron victimas de amenazas” terminó diciendo Galli.

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