Ismajovich contó que ya viistó dos de los tres hogares a los que prometió ayudar. «Llena el corazón poder estar con estas personas dijo»
En el primer hogar se necesitaba la culminación del baño para damas para un hogar que alberga a más de 30 adultos mayores, este lugar es atendido por monjas. En el segundo hogar, es uno que está atendido y administrados por sacerdotes coreanos. «Es increíble como ayudan a los adultos mayores, toman a una persona abandonada y los transforman por completo».
El organizador recordó con mucho cariño y alegría al director de Radio Ñanduti, quien siempre impulsó las actividades de esta organización.

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