“Muchas veces puede ser asintomático, prácticamente uno puede desarrollar la parasitosis incluso sin síntomas, pero si es una realidad que existe”, expresó.
Afirmó que hay dos clases de parásitos que son la giardia y los gusanitos. “Esta parasitosis produce un microsangrado que va dando una anemia leve que a su vez baja las defensas. Inclusive afecta al desarrollo y no tienes una capacidad óptima para concentrarte. El niño no crece bien o tiene dificultades para el aprendizaje ya que está con una anemia crónica”, comentó.
“En campañas nacionales se promueve la desparasitación como un factor de dificultad a la hora de un desarrollo óptimo y crecimiento adecuado de la criatura”, agregó.
Extraen 40 centímetros de parásito intestinal a un bebé de un año:
Un menor fue intervenido este martes quirúrgicamente para la extracción de un parásito de 40 centímetros. El bebé de apenas un año ya tenía como antecedente la expulsión de áscarislumbricoides (sevo’i pytã), que no habría sido tratado.
“Este niño tuvo una proliferación exagerada de áscarislumbricoides (sevo’i pytã) que formó una pelota y obstruyó el intestino. Esto causa un problema abdominal quirúrgico y puede dar una peritonitis y perforar el intestino”, contó.
Señaló que llama la atención que el menor es de la zona urbana en donde existen varios centros asistenciales para ser tratado.
«Hace tres meses esporádicamente estaba perdiendo uno o dos gusanitos este bebé. Esto pone en duda el cuidado del niño», dijo.
«La foto que se vio es para un enfoque de atención, en realidad es algo que sucedió siempre. No es la primera vez que una mamá me dice ‘mi hijo estaba durmiendo y le salió un gusano por la boca’», refirió.

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