«El allanamiento consistió en supuestos delitos ambientales, una vez en el lugar verificamos una jaula donde se encontraban 52 gallos, que estaban siendo entrenados para riñas. Los propietarios acompañaron el procedimiento y están en el Juzgado Penal”, comentó.
«Era un lugar de cría y adiestramientos, la riña se realizaba en otro lugar (también), los propietarios se exponen a 5 años de cárcel (por maltrato animal y otros hechos punibles). Los animales serán trasladados a un lugar para que sean resguardados. Llegamos ahí tras denuncias ciudadanas”, manifestó.

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