Rosa Rocío Villalba Rojas, de 53 años, trabajadora social, oriunda de Asunción, relató en Radio Ñandutí todo el sufrimiento que padece desde hace tres años, al no poder estar con su madre Aurora Rojas Velázquez, de 77 años, quien vive en Emboscada.
Comentó que el matrimonio no es pariente de ellos y que su madre «le tiene cariño» o padece el «síndrome de Estocolmo». Dijo que tuvo que poner una orden de búsqueda y localización para poder encontrar a su madre porque la pareja «la hizo desaparecer».
«Mi mamá tienen síndrome de Estocolmo. Pusieron una propiedad a nombre de la hija de este matrimonio, ya pasaron tres años de esta situación», señaló la mujer.
Actualmente, ya feneció la orden de restricción que pesaba en su contra, sin embargo, sigue sin poder abrazar a su madre, porque la mujer permanece encerrada en el domicilio, bajo candado. Pese a que ya no tiene orden de restricción, Rosa no puede entrar en el domicilio de su madre y la ve solo a través del portón.
