Crisis en Uruguay por escasez del agua

Si no se dan las esperadas lluvias, las reservas de Paso Severino se acabarían en unos 19 días y allí el escenario se tornaría más complejo. El presidente Luis Lacalle Pou enfatizó semanas atrás que el suministro de agua no se va a cortar pese al complejo escenario. Es decir, el agua seguiría llegando a los hogares pese a un contexto más duro.

El gobierno uruguayo compró una planta desalinizadora de 150 mil litros para ser utilizada en hospitales y otros lugares donde pueda ser necesaria, ya que puede ser transportada de un lugar a otro en un camión.

Por su parte, el consumo de agua embotellada casi se ha triplicado debido a la recomendación médica de no consumir agua del servicio público a hipertensos, enfermos renales, menores de seis meses, entre otros, y por el rechazo que genera el agua salada en parte de la población.

Según un informe de Scanntech Uruguay, las familias uruguayas le asignan 30% más de presupuesto a la compra de agua embotellada. La venta, en relación al año anterior, aumentó 224%, de acuerdo al reporte.

Un relevamiento del Sistema de Información de Precios al Consumidor, dependiente del Ministerio de Economía y Finanzas, en más de 500 establecimientos comerciales detectó un aumento del precio interanual de 10,4%.

Una última resolución de las autoridades sanitarias habilitó a agregar al agua el máximo de trihalometanos posibles. El incremento de este último parámetro es para poder utilizar más cloro para mantener el agua apta, desinfectada y libre de microorganismos.