Fue llevado de urgencia al Centro Médico Hadassah en Jerusalén donde fue sometido a una operación de urgencia: «Casi completamente separado de la base del cuello», explicaron los médicos. Su cráneo se separó de las vértebras superiores de la columna, en lo conocido como una «dislocación bilateral de la articulación atlantooccipital».
El Dr. Ohad Einav, especialista en ortopedia que dirigió la operación, explicó lo ocurrido: «Nuestra capacidad para salvar al niño se debió a nuestros conocimientos y la tecnología más avanzada en el quirófano». «Esta no es una cirugía común en absoluto, y especialmente no en niños y adolescentes. Un cirujano necesita conocimiento y experiencia para hacer esto», señaló. Era una cirugía más que complicada, ya que la tasa de supervivencia proyectada era de solo el 50% y su recuperación era casi un milagro.
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