La Ley Nº 6659/2020 permitía un apoyo financiero de 38 millones de euros por parte de la Unión Europea, destinados principalmente a la educación.
«Hay muchas cosas que preocupan, una en particular es justamente con la manipulación la cuál estuvo sujeta a la educación, para nosotros el Ministerio de Educación ha sido una plataforma electoral como lo ha sido en estos 33 años de elecciones democráticas», indicó Charotti.
«En estas dinámicas electorales la violencia y las manipulaciones son tremendas, lo que fue un proceso de transformación educativo que a mi entender ya tenía una serie de cuestionamientos», explicó.
«En gran medida se vio por una manipulación de ciertos sectores que intencionalmente intentaron confundir para construir la visión del ‘enemigo externo común’ y la clase política se hizo el supuesto defensor de la vida y la familia», agregó.
Uno de los aspectos más polémicos del debate es la afirmación de grupos “provida y profamilia” de que el convenio promueve la “ideología de género”. Esto ha llevado a algunos defensores de la derogación a posiciones extremas, como minimizar el impacto en programas educativos.
