Dua Lipa: La historia que quizás desconocías de la artista que cautiva con su talento

“Por más mujeres en estos escenarios. Por más mujeres que ganen premios y más mujeres que dominen el mundo”, expresó Dua Lipa al recibir su galardón en los Premios Brit 2018 antes de declarar que “la industria de la música en general necesita más mujeres” y que “hay muchos hombres en la parte superior de las filas”. La cantante ha estado en los titulares desde sus 21 años cuando lanzó su exitoso sencillo Hotter Than Hell (2016). Y aunque el mundo no la haya escuchado antes, la sexy artista creó música durante la mayor parte de su vida.

Kosovo
Dua Lipa, hija de Anesa y Dukagjin, nació el 22 de agosto de 1995 en Londres, donde sus padres se ganaban la vida como podían. Sin embargo, años antes la vida de los Lipa había sido muy diferente: en 1992 cuando estalló la guerra de Bosnia, la pareja huyó de Kosovo tras ser atacados por el presidente serbio Slobodan Milosevic. Según contó Dua, el padre de Dukagjin dirigía el Instituto de Historia de Kosovo cuando se desarrolló el conflicto. “Una vez que los serbios llegaron, querían que los historiadores reescribieran la historia para decir que Kosovo siempre fue parte de Serbia y nunca parte de Yugoslavia. Mi abuelo nunca haría eso, así que perdió su trabajo porque no quería escribir una historia que no creía que fuera cierta”, contó a The Guardian.

Antes de eso, Dukagjin estudiaba odontología y Anesa había empezado derecho. Al mudarse a Londres, tuvieron que abandonar sus carreras y trabajar de mozos para poder llegar a fin de mes. Luego de tres años de vivir como refugiados nació Dua. Su nombre fue una sugerencia de su abuela y significa “amor” en albanés. Dua tuvo una infancia con mucha música en Londres y escribió su primera canción alrededor de los cuatro años. Lo atribuye principalmente a su padre quien había sido cantante en una banda de rock en Kosovo: “Mi padre era músico y siempre se escuchaba música en la casa, así que siempre tuvo un gran impacto en mí”. Creció escuchando a artistas como Blondie, Prince, Bob Dylan, Sting y Pink.

Según la cantante, su familia nunca la presionó para que siguiera por la vía artística sino que surgió de manera natural, y recuerda que cada vez que en su casa había visitas ella daba “conciertos” para los amigos de sus padres. De hecho, cuando eligió estudiar música en lugar de ir a la universidad, sus padres se mostraron escépticos pero la apoyaron. En la actualidad los Lipa siguen siendo sus mayores fans, y viajan con ella siempre que pueden, manteniéndola fiel a sus raíces tanto en Londres como en Kosovo. “Ambos lugares son parte de mí. Mucho de lo que hago es de dos en dos. Me gustan las yuxtaposiciones en mi música y en lo que visto. Siento que mi doble herencia; ser de dos lugares a la vez, todas esas cosas goteando la una en la otra, es lo que me hace ser yo”, dijo a Elle.

Londres
En 2006, los Lipa sintieron que era seguro regresar a su país de origen, y volvieron a Kosovo junto a sus hijos Dua, Rina y Gjin. La futura cantante tenía once años en aquel entonces y estaba entusiasmada por mudarse con su familia a Pristina, la capital de Kosovo. Aunque hablaba albanés, no sabía leer ni escribir el idioma cuando empezó la escuela. Allí, la cantante fue introducida al hip-hop. A los trece años, asistió a su primer concierto, un espectáculo de Method Man and Redman. Su amor por la música continuó floreciendo. Descubrió raperos americanos más populares como 50 Cent y Snoop Dogg. Dua disfrutaba de la vida en Kosovo, pero se dio cuenta de que el Reino Unido era el mejor lugar para seguir una carrera musical, como explicó a The Line of Best Fit, “Pristina es tan pequeño que envías un CD a la estación de radio y le das CDs a tus amigos y la canción ya sale en la radio; mucho era de boca en boca”.

Su gran visión la llevó a mudarse sola de regreso a Londres con sólo quince años, o más bien, la acompañó un amigo de la familia. Desde muy chica tuvo claro su objetivo, como explicó a CBS News: “Estaba como, quiero hacer música, pero quiero hacerlo a escala global. Tengo que volver a donde todo está sucediendo”. Continuó su educación en la capital británica en la escuela de teatro Sylvia Young y en la escuela para mujeres Parliament Hill. Pero enseguida, decidió centrarse en la música a tiempo completo.

A los 16 años, empezó a modelar para el catálogo online de ASOS, pero resultó ser una carrera bastante corta: no compartía los valores “superficiales” de la industria, sentía que no coincidían con los suyos. Cuando un gerente le dijo que tendría que perder peso, ella le dejó bien en claro que prefería comer comida chatarra que ser modelo. “La razón por la que estoy en esto es para hacer contactos. Sólo quiero comer Krispy Kreme”, por la conocida cadena de donuts.

Aunque supo abordar el modelaje cuando era adolescente, no siempre tuvo confianza en sí misma. “Los problemas de autoestima por mi cuerpo jugaron un gran papel en mi vida y tener eso me ha hecho cambiar mi forma de pensar. Ahora me hace ver las cosas bajo una luz diferente. Ser fiel a quien eres es muy importante y ser capaz de usar tu voz para empoderarte, eso es genial”, reveló en una nota con Fuse.

Fuente: Infobae