Las personas arribaron en 120 embarcaciones precarias, algunas con la intención de quedarse en Italia, mientras que muchas otras tienen como objetivo establecerse en países del norte de Europa.
Según datos del Ministerio del Interior italiano, más de 120.000 inmigrantes llegaron a Italia por mar desde principios de este año, incluyendo a 11.000 menores no acompañados.
En abril pasado, el Gobierno liderado por Giorgia Meloni declaró un estado de emergencia de seis meses para hacer frente a este flujo de migrantes, pero la medida no ha tenido el efecto deseado.
Debido a su ubicación estratégica entre África y Europa, Lampedusa se ha convertido en uno de los puntos más elegidos para el desembarco de estos migrantes, la mayoría de los cuales provienen de Túnez.
El alcalde de Lampedusa, Filippo Mannino, pidió medidas urgentes, incluyendo la intervención del Ejército, afirmando que «la situación es insostenible para la isla».
Fuente: ellitoral.com
