«Es la primera vez que voy a hablar y pienso que este tema debe dejar de ser un tema tabú, la muerte misma sigue siendo un tabú y el suicidio mucho más. Todo lo que podamos hacer para ayudar a la gente que está sufriendo debemos hacerlo», empezó diciendo Ivonne Gaona.
«Es un tema tabú que tiene que ver con nuestra sociedad tradicional y conservadora, imagináte que no se puede bendecir a un muerto por suicidio, es un tema que evita mucho», comentó.
Los casos de mortalidad por suicidio en la Región de las Américas han ido aumentando, por lo que la OMS promueve la urgente necesidad de hacer de la prevención del suicidio una prioridad de salud pública.
Los suicidios y los intentos de sacarse la vida tienen un efecto dominó que afecta no solo a estas personas, sino también a las familias, las comunidades y las sociedades.
«Yo me morí y tuve que volver a nacer, porque esa es la sensación que uno tiene cuando se muere un hijo, en mi caso una hija. Cuando pasó lo de Sofi (su hija) yo morí, no te das cuenta que tenés familia, perros, personas que dependen de vos», expresó.
«Si estás cerca de alguien que está pasando mal es importante poder escuchar a la persona que está sufriendo esa pérdida, hay que buscar la forma de transformar el dolor», finalizó.
