«Desde el momento que el rematador presenta su informe, queda firme y corre por cuenta de los adjudicados de la subasta realizar los tramites para titulación. Se habrá quedado con la adjudicación y no realizo los títulos de transferencia», explicó el representante legal.
«Toda la responsabilidad civil y penal recae en el dueño del inmueble», recalcó Franco.
