Informaron que varios hombres armados de Hamás pudieron haberse infiltrado en el sur de Israel y ahora se encuentran prófugos. El ejército israelí también llamó a sus reservistas en respuesta al ataque. Decenas de misiles se lanzaron contra Israel, activando las sirenas de ataque aéreo.
Hamás se atribuyó la responsabilidad del ataque y su brazo armado afirmó que lanzó 5.000 misiles en 20 minutos.
Las FDI dijeron que el grupo «había iniciado un lanzamiento masivo de misiles desde la Franja de Gaza hacia territorio israelí» y que los militantes habían entrado en territorio israelí en «diferentes lugares».
El comunicado decía que el jefe del Estado Mayor estaba llevando a cabo una «evaluación de la situación» y que Hamás «afrontaría las consecuencias y la responsabilidad de estos acontecimientos».
Agregó que a los residentes en el área que rodea la Franja de Gaza se les ha pedido que permanezcan en el interior de sus casas, mientras que a los civiles en las áreas del sur y centro se les «requiere permanecer junto a los refugios».
Al menos 22 israelíes han muerto durante los ataques, según los servicios de emergencia de Israel.
Imágenes de la agencia de noticias Reuters muestran a los bomberos israelíes combatiendo las llamas en la ciudad de Ascalón, mientras espesas columnas de humo se elevaban desde vehículos carbonizados.
El hospital Barzilai en Ascalón, cerca de la Franja de Gaza, dice que está tratando a 68 víctimas, algunas en estado grave.
Por su parte, el hospital Soroka en Beerseba, también en el sur de Israel, informó que 80 personas se están tratando allí, también algunas en estado grave.
