“Estamos como empezamos”, dijo sobre la situación. Contó que hubo dos oficiales de la Policia heridos por gente de afuera y a raíz de eso, 9 detenidos. «Es un secreto a voces que hay celulares, en las requisas siempre se encuentran celulares, drogas, machetillos, cascotes y adentro se mueve dinero, con muchos problemas como drogas y prostitución», expresó el ministro del Interior.
Además, refirió que la crisis desatada desde ayer en el penal Tacumbú es una enfermedad crónica y que se conoce hace muchos años. Dijo que el Estado no hizo los deberes en su momento a la que se debe esta reacción de forma periódica. “El sistema esta colapsado, no da más. Hay problemas de infraestructura, de capital humano y presupuestarios”, admitió.
Tras ser consultado por qué el ministro de Justicia, Ángel Barchini, no se hizo cargo del problema, dijo que una crisis de este tipo excede sus facultades y que “uno usa las piezas que necesita en el momento”
Riera resaltó que todo lo que ocurre dentro de la prisión es responsabilidad del ministro de Justicia y que todo lo que ocurre fuera es responsabilidad suya. “Necesariamente trabajamos juntos e hice de vocero porque la ley de seguridad interna y defensa nacional así lo establece», señaló a Radio Ñandutí.
Dijo que desde el Gobierno se está buscando sostener la situación hasta que se puedan habilitar las tres nuevas cárceles, con la intención de descomprimir el hacinamiento en el que viven los internos, ya que es “inhumano e injustificable”
Dijo que en el informe de la inauguración de las cárceles en principio decía fines de abril o principios de mayo, pero resaltó que el presidente Santiago Peña,; tras la situación, pidió prioridad absoluta a esas obras.
Refirió que las tres nuevas cárceles tenían que haberse terminado en los 5 años que pasaron, “no es una obra tan grande para que tome todo un periodo presidencial”, indicó y agregó que la idea es reclutar a 800 nuevos guardiacárceles que estén formados en función al lugar donde van a trabajar y en función a una carrera penitenciaria.
Por otro lado, enfatizó un problema que se conoce desde hace tiempo; el problema de los condenados con los procesados, lo que es una de las razones por las cuales se produce este tipo de problemas, según Riera.
“Hoy hay 2880 PPL de los cuales hay 1150 condenados y 1724 procesados. Una de las ideas que se maneja es separarlos. Es una tarea pendiente, es una violación de derechos humanos pero no se van a resolver en una semana o un mes”, manifestó. Por ultimo, resaltó que los motines en América Latina no son noticia, y en Paraguay tampoco.
