«Al Rotary le une una relación muy directa con la polio. Por suerte la gente joven ya no sabe o no se acuerda lo qué es la polio. Los que tenemos algunos años más, sabemos lo que fue esto en la época de los 50s», contó Elicetche.
«Es una enfermedad infecciosa e incurable, que ataca fundamentalmente a los niños, pero es prevenible, desde que se descubrieron las vacunas. Estamos por eso con una campaña muy fuerte de vacunación para erradicar la Polio», dijo.
Desde 1985, Paraguay se encuentra libre de poliomielitis, lo que demuestra que la eliminación de enfermedades prevenibles por vacunas es posible. Para sostener dicho logro se precisa mantener coberturas elevadas de vacunación. En la actualidad, los resultados son exitosos a nivel país con un alto compromiso del equipo nacional del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI).
«En el año 79, un presidente del Rotary Internacional toma noticia de que la Organización Mundial de la Salud declara erradica la viruela Entonces ese señor pensó por qué el Rotary no ayuda con una persona que se pudiera erradicar y consultando le aconsejan la Polio», recordó el coordinador regional del Rotary Club.
Cabe mencionar que la Región de las Américas fue certificada como libre de poliomielitis en 1994. Desde entonces, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha invitado a los países a sostener altas las coberturas de vacunación y fortalecer la vigilancia para mantener a las comunidades seguras ante el riesgo de un posible evento o brote.
«El Rotary es una organización internacional de servicio, tratamos de cubrir las necesidades acuciantes de la gente, es una organización de voluntarios que existe en 200 países de todo el mundo, con más de 1.400.000 voluntarios afiliados a las unidades de los distintos clubes que existen y llegó al Paraguay en el 1927», expresó.
Lamentablemente y a nivel general en la última década las coberturas de vacunación mostraron una tendencia decreciente. Así la región de las Américas pasó a ser la segunda con menor cobertura del mundo. Ante esta situación es importante resaltar que el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles con vacunas alcanza su nivel más alto en 30 años.
«Estamos muy cerca de la erradicación, pero hay que vacunar a toda la población. Gracias a la inmunización se evitan 200.000 casos de polio, 7 millones de casos de parálisis y 80.000 muertes, esto se logra con la vacuna», finalizó.
La polio es una enfermedad infecciosa que deja secuelas, principalmente a las neuronas motoras que son las que mueven los músculos. De manera más frecuente afecta a los miembros inferiores y causa una parálisis asimétrica, es decir, puede afectar una pierna y a la otra no. Si esto no se revierte en las primeras semanas post enfermedad queda una secuela de por vida.
