El día lunes Sportivo Luqueño se enfrentó al Trinidense de José Arrúa, el resultado fue una victoria para los locales por 2-1, pero esto quedó opacado por los graves disturbios que se dieron en inmediaciones del estadio «Feliciano Cáceres».
Un grupo de supuestos aficionados causaron destrozos, tres vehículos y otros objetos fueron totalmente destrozados por los inadaptados enfurecidos. El vehículo pertenecía a la policía nacional.
El comisario Gustavo Barrios, jefe de la policía en el departamento Central, explicó que todo comenzó cuando detectaron que uno de los aficionados tenía orden de captura, quisieron apresarlo y empezó un gran gresca que terminó con los cuantiosos daños materiales, lo bueno fue que no se reportaron personas heridas.
El comisario explicó que no se vieron superados, según lo que explicó uno de los oficiales antimotines se dio cuenta que uno de los aficionados tenía un arma de fuego por lo que no quiso exponer a los agentes policiales ni a las personas que estaban ingresando al recinto deportivo.
