“Un Estado débil, inficionado por el Crimen Organizado, que a su vez toma medidas poco adecuadas o débiles, entonces, difícilmente pueda enfrentar con la fuerza que requiere», argumentó Vargas.
Además, hizo énfasis en que “pareciera ser” que en Paraguay no se dimensiona las implicancias de esta situación en el día a día, guardando con la desigualdad, el cambio climático, la trata de personas y otras cuestiones, aseveró.
Finalmente, apuntó que debido a la penetración de los grupos criminales en todos los estamentos de la sociedad, llega distinto niveles dentro del Estado, convirtiéndolo en un problema muy complejo.
