«Era una encomienda aérea. Permite transportar grandes volúmenes de droga y es difícil llegar a los responsables porque se utilizan documentos adulterados o identidades ficticias», explicó Ayala.
Según un análisis minucioso realizado por los antidrogas, el destino recurrente para la droga es la triple frontera desde donde se redirigen los envíos para la Argentina y el Brasil.
