«En finca no está variando el tema de los pagos, estamos por los G. 6000 y G. 6500. No hay precio desesperado acá para decir que estamos comercializando a precio alto. Quisiera saber por qué motivo la intermediación eleva tanto el precio de los productos de consumidores finales si en finca se paga G. 6000 o G. 6500 por kilo el precio del tomate. Más de la mitad están comercializando en mercados nacionales», explicó Brítez.
«No deben chantajear levantar el precio en góndolas solo para pedir permiso de importación si hay productos nacionales para comercializar. Se debe saber realmente cual es la problemática la intermediación a nivel nacional, se debe blanquear», instó el trabajador.
Papa y tomate para fin de año
«Con el tomate estaríamos llegando a fin de año. Ahí se tiene que conversar para tratar el tema de liberar los faltantes para no perjudicar al consumidor final y ahora mismo la gente reclama porque el precio esta elevado en los supermercados», apuntó.
«Según el ministro, la papa estaría lindando los remanentes faltantes y se va a liberar el permiso de importación legal», finalizó
