Paz Castaing dijo que Santiago Peña es un presidente que ha tenido una generación de retos y desafíos que son propios de los tiempos en el que vivimos. Señaló que en cuanto a política internacional, ha encarado con una “tendencia manifiesta”, viajando cada 15 días, en agendas de Estado y armando lo que él proyecta como una diplomacia presidencial. Según el analista, la agenda de Peña es más económica que política, puesto que esta última tarea le ha dejado al vicepresidente.
“Hasta ahora ha tenido algunas cuestiones, marchas y contramarchas, hoy está de moda la palabra reculada y está bien que se reconozca cuando se cometen errores, pero tiene que tener el delineamiento de que si esto se repite constantemente podría complicarle más adelante el desarrollo de la gestión”, señaló, haciendo referencia a las dificultades que tuvo que sortear Peña, creadas por personas de su propio entorno político.
Respecto a las influencias que tiene Horacio Cartes en el gobierno actual, dijo: “Fue presidente y sabemos que es poderoso a pesar de todos los problemas internacionales que tiene. Uno no espera que haya un doble comando, pero tiene también un peso específico el presidente del Partido de Gobierno, sin dudas”
Explicó que en otros países es común que el presidente de la República sea a su vez el jefe político de su partido, pero que en nuestro país con el sistema constitucional es prácticamente imposible. Sin embargo, dijo que al país no le conviene tener un gobierno de doble comando porque eso debilitaría las decisiones institucionales de la República.
En cuanto al posible fenómeno de “Peñismo”, indicó que más tarde o más temprano, “Peña podría construir su propio eje de sustentación política. Eso tampoco debería sorprender”, expresó Paz Castaing.
