“El arroz necesita agua, pero en su justa medida. Puntualmente en algunas zonas se llegó a niveles de cota iguales a del 83, que fue la gran creciente que tuvimos, específicamente en el Río Tebicuary, donde el agua superó los muros e inundó las parcelas de arroz, sumergió las parcelas”, expresó Franco a Ñandutí.
Señaló que el 90% de estas áreas está en la cuenca del Río Tebicuary y agregó que si el agua no baja a nivel de cultivo no hay mucho que hacer. “Excepto algunos que están instalando sistemas de drenajes provisorios para que ayuden a bajar el nivel del agua en el cultivo”, mencionó.
Franco contó que unas 1.600 personas podrían perder sus trabajos a raíz de esta situación. Explicó que el arroz tradicionalmente es un cultivo concebido para hacerlo de forma intensiva, pequeñas familias que dedican mucha mano de obra para hacer arroz. Sin embargo, ahora en los nuevos tiempos, se realiza de manera extensiva y con mucha tecnología, pero no deja de necesitar mucha mano de obra.
“Una esperanza que tengo es que el Río Paraguay no tiene niveles históricos, eso ayudaría a que el Tebicuary desagüe pronto y el daño sea menor”, finalizó.
