«Tanto él (Kronaweter), como el nominado, incurren en una falta de probidad elemental», alegan

El exministro refirió que el tema es sumamente delicado y genera fricciones. Explicó que la representación siempre es posible revocar por parte de aquel quien otorga la representación, pero para que eso ocurra, se precisan ciertos mecanismos.

Altamirano mencionó que el nombramiento de un representante del Poder Ejecutivo ante el Consejo de la Magistratura es una disposición unilateral que tiene un plazo de vigencia de 3 años.

Manifestó que lo más honesto habría sido que Kronaweter, al no contar con la confianza del Ejecutivo, renunciara a su cargo, “pero como tiene el plazo a su favor, se banca y coloca en una posición muy difícil a quien otorga el mandato, que si no tiene un representante válido buscaría a una persona de su confianza y es lo que se ha hecho. El mal procedimiento no significa que esto justifique la actuación”, expresó el exministro.

“Lastimosamente en la Ley no existe un mecanismo directo de cómo se puede revocar este mandato por la nominación de un sustituto o un reemplazante. En este caso directamente se lo reemplaza, pero no está muy encuadrado dentro de las disposiciones constitucionales”, dijo.

Al ser consultado si Kronawetter podría recurrir a instancias de la Corte, Altamirano indicó que la Corte Iberoamericana de DDHH lo único que ha hecho es castigar al Estado paraguayo y que por esa razón, tendría un recurso fácil. Con respecto a la Corte Suprema dijo que no sabe si tendría el coraje de definirse puesto que jugaría con el tiempo.