«Es un partido que cuando le chuleas el arquero y vas a meter gol te mueven el arco, por eso no se avanza. Desde el 99 hasta el 2019 se negoció y se cerró el acuerdo comercial con la UE, no fue validado y en el 2023 comienza la mudanza del arco y aparece una adenda ambiental, donde ellos pretender poner la adenda por encima del acuerdo en caso de discrepancia , con exigencias muy complejas, pueden exigir lo que quieran pero si metamos esa exigencia dentro del acuerdo, se va a convertir en ley paraguaya y todos los otros mercados van a exigir», sostuvo Cristaldo
Entre estas pedidos, argumentó que lo más grave es referente a un nivel de certificación «muy díficil», debido a la falta de títulación masiva en el país, documentación sin la cual varios productores quedarían sin la posibilidad de poder comerciar.
«Hay 2 millones de hectareas en manos de campesino que todavia no tienen título, 291 mil fincas hay en Paraguay y de esas 142 mil estan sin títulos, todas esas familias van a quedar fuera del mercado», aseveró
«No van a poder vender, van a ser unos parios en el comercio y sera una muerte comercial para miles de familias paraguayas, No se puede certificar, lo que piden es un certificado libre de deforestacion, mucha gente va a poder cumplir, pero el mediano productor va a tener un gran problema», añadió.
Finalmente, apuntó que si bien reconocen lo necesario de la sostenibilidad ambiental, no se puede dejar de lado el impacto social que puede tener en un país eminentemente ganadero como Paraguay.
