El oficial implicado, en el caso de la esposa de Sebastián Marset, consideró que la oficina de la interpol era el lugar más seguro para esconder evidencias sobre el hecho, sostuvo la fiscala Ruth Benítez.
«Ayer recibimos el reporte de la Policía Nacional de los datos que envió Francia en cuanto a los usuarios, horas de modificación e IP. Dicha información llegó encriptada. Automáticamente dispuse que la información no sea tocada. Nos constituimos con la colega que me ayuda y labramos acta de manera a precautelar la información completa», contó.
«Se desencriptó la información y encontramos un usuario denominado NSO, que llamó mucho la atención, porque no estaba ligado a una persona física. Entonces fui preguntando a dos personas, dentro del grupo de 14 tienen atribuciones diferentes, yo consulté si ese usuario estaba activo o inactivo. Me dijeron que no estaba activo, que pertenecía al sistema anterior, que fue migrado el 9 de septiembre del 2022. Comprobamos que estas dos personas faltaron a la verdad desde el momento en el que el reporte nos indicaba que las 3 notificaciones rojas que pesaban sobre la señora Gianina y el señor José Fernando Estigarribia, se realizaron desde este usuario», agregó la agente fiscal.
«Yo supongo que este oficial pensó que no existiría lugar más seguro que la Interpol ¿Quién se imaginaría que la Interpol sería intervenida? Desde que esto salió a la luz, nos dimos cuenta que desde este usuario hacían lo que querían, porque no está ligado a una persona, es un usuario genérico que venía utilizando», finalizó.
