«Gente que tiene conexiones con el Gobierno es la que liga una línea de transporte y eso se mantiene en la era democrática», disparo Maluff, apuntando que esta situación hace que se mantenga el deplorable servicio.
«Nuestra estrategia siempre fue organizar a los pasajeros y mostrar que no vamos a ceder a través de la protesta y comunicación en redes», apuntó.
