Caacupé: Iglesia dispara contra impunidad y corrupción, exigiendo a los gobernantes tomar acción

El monseñor recordó que las elecciones nacionales se llevaron a cabo hace unos meses, donde los ciudadanos «ya hemos decidido quién y quiénes deben gobernar nuestro país. Es imperioso entrar a la dinámica de la acción», instó.

Advirtió a los gobernantes que pese a las falencias anteriores, la ciudadanía ha decidido renovar «el contrato», pero apuntó que si bien el pueblo paraguayo es noble y generoso «no es prudente abusar de la confianza depositada en ustedes».

Obispos piden pasar a la acción

«Asumir los problemas del país es un imperativo que no puede demorarse. Diferirlos no es la solución; al contrario, solo contribuirá a aumentarlos», reflexionó Ricardo Valenzuela, apuntando que si no se resuelven las problemáticas claves, «el déficit fiscal seguirá creciendo, los combustibles seguirán fluctuando. Si en materia de seguridad no hay una decisión política seria, crecerá la delincuencia cotidiana, causando que motochorros y asaltantes domiciliarios tengan en jaque a barrios enteros», lamentó.

 «¡Se está dando títulos a analfabetos funcionales que no comprenden lo que leen!», expresa Valenzuela en homilía

Ante los numerosos cuestionamientos que surgen alrededor de las carreras cursadas por profesionales de todos los ámbitos e inclusive legisladores, el obispo apuntó que se puede observar una situación crítica en el país a nivel ético y moral.

«¿Dónde podemos ver ejemplos? Lo vimos en las últimas elecciones, y en todas las anteriores, con personas que venden su conciencia. Lo observamos en las universidades cuestionadas porque venden títulos a miles de personas, falsificando firmas y avalando certificados a quienes nunca hicieron la carrera. De esta manera contamos con supuestos profesionales que no saben decir lo que supuestamente saben, pues uno se da cuenta ¿En manos de quiénes quedará el futuro de nuestro país?», reflexionó.

Resguardo de fondos jubilatorios

Ante el cuestionado proyecto de la Superintendencia de Jubilaciones, refirió que los fondos deben permanecer cerrados «para su único objetivo, asegurar una vida digna a los obreros y trabajadores después de tanto esfuerzo».

Manifestó que «ojalá sea el Estado el que cuide y vigile esos fondos reservados, pensando en un futuro seguro y mejor de los ciudadanos que han aportado».