En ese sentido, el abogado de la empresa, Napoleón Acosta, representante legal en el país de Diego Dirisio y Julieta Nardi, acusados de tráfico de armas, en comunicación con Radio Ñanduti, afirmó que su cliente es inocente y que solo realiza trabajos de compra y reventa de armas de manera local con grupos de cooperativas de policías en Paraguay, negando algún vínculo con agrupaciones criminales de Brasil.
Indicó además que la fiscalía paraguaya no encontró nada en la investigación inicial que había empezado ya en el 2021, y el equipo fiscal había informado a Brasil que ya no tenían más elementos, según expresó el abogado.
«En marzo del 2021, el señor Dirisio ya se había presentado a la Fiscalía en el marco de esta investigación. Esta investigación es algo que ya se había desarrollado desde el 2021 solo que con otro nombre. Dakovo se basa en los mismos informes policiales», especificó Acosta.
La empresa IAS también tendría negocios en Estados Unidos, y no habría nada irregular en esos negocios ni fueron notificados sobre alguna irregularidad por las autoridades estadounidenses ni paraguayas, según destacó el representante legal.
«La orden de extradición bajo el artículo de tráfico internacional y asociación criminal, nosotros no podemos acceder, porque no se puede litigar desde la clandestinidad, pero también le quiero recordar a la Justicia paraguaya que las leyes y la Constitución dicen que se debe litigar en libertad», sostuvo el abogado.
Acosta sostiene que la investigación es una persecución y que el objetivo es entregar la DIMABEL a una compañía Brasileña. «El real trasfondo de toda esta investigación es aquel acto entreguista en que la DIMABEL iba a quedar en manos de la empresa Compañía Brasileña de Cartuchos Mercosur (CBC) que está manejada por autoridades del Brasil», afirmó.
La empresa IAS y su equipo jurídico mantienen la postura de que esto es una persecución y buscan protección legal para que Dirisio y Nardi se presenten, “se van a entregar cuando tengan garantías”, finalizó Acosta.
