Zayas enfatizó que las políticas de prevención «llegan tarde» y que simplemente se reciben los lapidarios resultados. «No se hace valoración de riesgo y no hay seguimiento de las medidas de protección y cuándo la mujer llega al proceso, es revictimizada», relató.
Por otra parte, señaló que una gran cantidad de niños quedan huérfanos tras un feminicidio, ya que los autores usualmente son padres y acaban con su propia vida tras cometer el crimen. «¿Qué hace la sociedad con estos huérfanos», cuestionó.
«A veces las propias familias no pueden cuidarlos y hasta hay que separar a los hermanos. Si no se tiene en cuenta la consecuencia social con la violencia dirigida a las mujeres, no arrancamos aún en lo que son las otras formas de violencia porque se naturalizan e invisibilizan, como la violencia telemática, mediática y sexual, económica y psicológica», reflexionó.
Finalmente, sostuvo que en el área judicial, no se llevan a cabo los procesos con la celeridad necesaria, expresando que en varios casos, una condena puede tardar varios años.
