Sos amante de los cobayos: Te dejamos todos los cuidados de este exótico animalito

Existen diferentes tipos de cobayos: cobayo peruano, cobayo abisinia, cobayo Texel, cobayo coronel, cobayo sheltie, cobayo skinny, cobayo baldwin, cobayo americano, cobayo self, cobayo teddy, cobayo rex, etc.

Las principales características de estos animales son:

  • Viven entre 4 y 10 años.
  • Miden entre 20 y 35 cm.
  • Pesan entre 500 y 1500 gramos.
  • Cuentan con una visión de 340 grados gracias a la posición lateral de sus ojos.
  • Tienen visión dicromática, esto es, sólo perciben las tonalidades violetas, azules y verdosas.
  • Son animales gregarios.
  • ¡Pueden ser mascotas muy divertidas y cariñosas!

Los cobayos son mascotas muy habituales en todo el mundo. Estos animales no requieren tantos cuidados como un perro, un gato o especies exóticas más raras. Por eso, los cobayos suelen ser los elegidos para convertirse en la primera mascota de muchos niños.

Por otra parte, tener un animal de compañía puede ser muy beneficioso para niños con autismo, podrás descubrir todas las ventajas que conlleva que los más pequeños disfruten de la compañía de mascotas como el cobayo.

No obstante, antes de adoptar un cobayo tenemos que saber cuáles son los cuidados básicos que necesita. Lo ideal es consultar previamente con el veterinario especialista en Animales Exóticos para que nos asesore adecuadamente sobre cómo cuidar a un cobayo: alimentación, hábitat, prevención de problemas de salud habituales etc.

Cómo cuidar a un cobayo

Los cuidados necesarios para garantizar el bienestar y la buena salud de una cobaya son relativamente sencillos: no necesita que la saquemos a pasear varias veces al día, no necesita atención constante, no demanda la misma cantidad de alimento que un animal más grande etc. Veamos algunos consejos para cuidar de estos tranquilos animales.

Consejos para cuidar un cobayo

Los consejos generales para cuidar a nuestra cobaya son los siguientes:

  • Proporcionarle una jaula lo suficientemente amplia para que pueda moverse con libertad.
  • Poner en el suelo de la jaula un estrato especial que no dañe sus patas.
  • Colocar esta jaula en un lugar tranquilo y libre de corrientes de aire.
  • Mantener su jaula limpia.
  • Cepillar su pelo con regularidad y asearlo.
  • Mantenerlo entretenido con juguetes y haciéndole compañía.
  • Dejarlo pasear fuera de la jaula bajo supervisión para que haga ejercicio.
  • Proporcionarle una alimentación adecuada: frutas, verduras y heno.
  • Darle agua fresca y limpia para que se hidrate.
  • Cortarle las uñas una vez al mes.

El veterinario podrá asesorar a los dueños de estas mascotas sobre cuidados más específicos y recomendaciones particulares para cada caso.

La alimentación en el cuidado de un cobayo

Las cobayas siempre deben tener en su hogar heno y agua. Además, es recomendable que, una vez al día, consuma una ración de fruta y verdura frescas. Por otra parte, también existen piensos preparados para este tipo de animales.

De esta manera, una combinación de estas tres cosas, agua, pienso, heno y fruta y verdura, harán que la alimentación de tus cobayos sea la idónea. Otra opción es consultar con especialistas en nutrición animal y veterinarios para que te ayuden a ajustar la dieta de tus cobayos. 

Tipo de alojamiento necesario para un cobayo

Las cobayas deben tener un recinto adaptado a sus necesidades. En este sentido, no es recomendable el uso de jaulas, ya que suelen ser demasiado pequeñas. En todo caso, se puede optar por una jaula y mantenerla con la puerta abierta para que el cobayo tenga libertad de movimiento. 

Otro de los elementos importantes en el recinto que montemos para nuestros cobayos es el lecho. Este puede ser de pellets de papel prensado que es más suave y adecuado para las patas de las cobayas que los pellets de serrín. Este último tipo de lecho es más absorbente, pero debe ser recubierto de paja para que los cobayos no se lastimen las patas.

Por otra parte, el hábitat para los cobayos también debe contar con un refugio en que se puedan resguardar cuando quieran ir a dormir. Por supuesto, en su zona de vida es donde hay que montar, además, el comedero y el bebedero, así adaptar un lugar para poder ponerles el heno.

Cómo cuidar la higiene de un cobayo

En general, los cobayos son unos animales extremadamente limpios, se acicalan y se limpian a sí mismos. De este modo, no es aconsejable bañarlos y, para su limpieza puedes usar toallitas de bebés. Sin embargo, si fuese necesario bañarlos hay que tener en cuenta que no se les puede mojar ni la cabeza ni las orejas.

Por otra parte, en lo que se refiere a la higiene de estos animales, también es importante la limpieza de su recinto. Así, los cobayos suelen orinar y defecar normalmente en los mismos lugares. Por tanto, esto debes recogerlo y limpiarlo a diario y, una vez  a la semana, quitar todo el suelo del recinto, cambiar lo que sea sus sustrato y limpiarlo por completo.

Para mantener a nuestro cobayo en perfectas condiciones deberemos estar atentos a posibles cambios en su comportamiento o en su aspecto físico. Si observamos algo irregular, deberemos acudir con ella a la clínica del médico veterinario.

Antes de adoptar un cobayo es recomendable que localices un centro veterinario que cuente con un especialista en animales exóticos. Este tipo de mascotas requiere una atención diferente a la de perros y gatos. Por eso, siempre estará mejor atendida por un experto con la formación adecuada sobre su especie.

Enfermedades comunes de los cobayos

Las enfermedades y los problemas de salud más comunes entre los cobayos son las siguientes:

  • El escorbuto: producido por déficit de vitamina C.
  • La sarna: provocada por una infestación de ácaros.
  • Los hongos: suelen aparecer cuando su alimentación es pobre en fibra durante mucho tiempo.
  • Diarrea: por exceso de vitamina C, por exceso de verduras, o por algún cambio en su alimentación.
  • Resfriados y pulmonía: causados por virus o bacterias. Es importante mantener la jaula del animal en un ambiente ni muy frío ni muy húmedo.
  • Estreñimiento: por una dieta demasiado seca.
  • Parásitos internos: tenias o lombrices.
  • Parásitos externos: pulgas, piojos, ácaros etc.
  • Maloclusión dental: consiste en un crecimiento inadecuado de los dientes del cobayo.

 

Fuente: Nubika de España (en línea)