Tráfico de animales solo funciona gracias a la demanda de la gente, expresa consultor ambiental

«Una persona de Ypacaraí compró un mono de Itapúa y mandó traer por encomienda. Lo metieron en una caja y lo mandaron. La gente de la transportadora no sabía que había un mono adentro», relató el ingeniero, recordando lo ocurrido con el ejemplar de capuchino que perdió la vida.

Tras la intervención del MADES, Recalde pidió a la Fiscalía hacer un seguimiento al caso para llegar a una culminación, debido a que existe todo un esquema ilícito a través del tráfico de animales.