«Los médicos que atendieron al niño expidieron el certificado de defunción a causa de una infección generalizada y entregaron el cuerpo a los familiares. La pediatra que le atendió entregó el cuerpo a la madre», apuntó la agente del Ministerio Público.
«Ese es el procedimiento de ellos cuando no ven que la muerte haya sido ocasionada por violencia, por eso no llamaron al Ministerio Público. Pero el caso llama la atención porque no era un niño enfermo», agregó.
Montanía instó en que la familia tendría que haberse comunicado para realizar una investigación, ya que tardaron horas en constituirse al nosocomio, debido a que desconocían el hecho.
«El Policía me llamó a las 16:00, pero a comunicarme que recibió una denuncia de 911 por una persona anónima de que se había saltado el anuncio al Ministerio Público y el protocolo y el diagnóstico fue por infección generalizada», indicó.
Teniendo conocimiento del hecho, la fiscala activó el protocolo correspondiente «cuando recibimos a través de la prensa que falleció por violencia». Con respecto al estado del cuerpo, refirió que «abrimos el féretro y el forense inspeccionó todo el cuerpo. En el cuerpo no se visualizó ningún golpe», por lo que descartaron que haya sufrido violencia externa.
Finalmente, la agente explicó que ante la negativa de la familia de realizar una autopsia o el traslado del cadáver a la morgue, recabarán la información de la ficha de ingreso del chico a un sanatorio privado, al que asistió días atrás a causa de la misma lesión en el tobillo.
