El exfuncionario relató que como miembro del Consejo años atrás, ya cuestionaba los balances del órgano administrativo, llegando inclusive a denunciarlo, pero que debido a su postura, terminó siendo apartado. «Me sacaron de la caja», aseveró.
Benítez explicó que la crisis comenzó con una serie de compras de diversos inmuebles, con el fin de buscar una rentabilidad a futuro, aprovechando el superávit inicial de la Caja Municipal. «Las autoridades que vinieron no generaron renta con estos inmuebles y la caja se fue desangrando, se remataron casi 600 propiedades», enfatizó.
En ese marco, apuntó que reciben el pago de sus haberes de manera atrasada, inclusive siendo abonado a cuotas. «Apenas luego se pagó el aguinaldo y ahí terminó la plata, están pagando de acuerdo a lo que los municipios transfieren», expresó.
Consultado por una posible salida a la crisis, Benítez apuntó que la Superintendencia de Jubilaciones, debería definir una intervención a la Caja o en todo caso, la Justicia ordinaria debería tomar una determinación, hasta que se lleven a cabo las elecciones para definir a las nuevas autoridades del ente.
