El estado de Alabama (en el sur de Estados Unidos) ejecutó este jueves al preso Kenneth Eugene Smith asfixiándolo con gas nitrógeno, un método nunca antes probado, según informaron las autoridades.
A Smith, condenado a muerte por asesinar a una mujer por encargo en 1988, lo declararon muerto a las 20.25 hora local (02.25 GMT del viernes) tras haber inhalado el gas nitrógeno a través de una máscara y haberse quedado sin oxígeno.
El mismo perdió dos recursos finales ante la Corte Suprema y uno ante un tribunal federal de apelaciones, en los que argumentó que la ejecución era un castigo cruel e inusual.
En 2022, Alabama intentó, sin éxito, ejecutar a Smith mediante inyección letal.
Smith fue condenado en 1989 por el asesinato en 1988 de la esposa de un predicador, Elizabeth Sennett.
