Sin embargo, Rodríguez Silvero también señaló los grandes desequilibrios estructurales que enfrenta el país, especialmente en cuanto a actividades ilegales y criminales. “El país sufre de cleptocracia, ineptocracia y nepotismo, en un ambiente de corrupción gigantesca promovida por una inmunidad omnipresente”.
Dijo que el Paraguay es víctima permanente del lavado de dinero y del crimen organizado, con giros ilegales en el exterior, financiando el terrorismo internacional. “También se realizan ventas de armas de todo tipo a la región y se practica el contrabando de mercancías comercialmente prohibidas, como rollos de madera y pieles silvestres. Lo más grave es que Paraguay se ha convertido en un corredor de comercio internacional de cocaína y otros narcóticos hacia Estados Unidos, recorriendo la costa del Océano Pacífico hasta México y California para ser distribuidos desde allí al resto de Estados Unidos”.
Rodríguez Silvero advierte que esta situación puede tener efectos nocivos en la evaluación de Paraguay por parte de los evaluadores de riesgo internacionales, lo que dificultaría clasificar al país como un destino recomendado para inversiones.
Señaló que actualmente, “Paraguay es un paraíso para las actividades clandestinas ilegales y criminales, por lo que se necesita urgentemente la ayuda de los Estados Unidos, la Unión Europea y otras naciones democráticas que están en condiciones de ayudar”.
