Según Martens, la zona de Yby Pytã, donde ocurrió el ataque, es conocida por ser un importante centro de producción de marihuana, siendo esta actividad una fuente crucial de ingresos para diversas comunidades y comerciantes locales.
La presencia de «Macho», quien ha ganado visibilidad y respaldo estatal, ha generado malestar entre otros actores del mundo del narcotráfico. Su intento por monopolizar el mercado y convertirse en el principal patrón ha incomodado a aquellos que prefieren operar de manera más discreta.
“El atentado contra Macho en Yby Pytã muestra que los demás patrones y narco emprendedores están incómodos con su presencia, por su visibilidad y presencia estatal tras él. Oñemba’apo asy chugui es la queja. Por eso, la solución en ese mundo es la ejecución. Veremos cuánto resiste”, escribió en su cuenta de X.
“Los últimos comportamientos de «Macho» venían molestando a estas personas que hacen su «negocio» de una manera más tranquila», añadió el criminólogo en la 1020 AM
Martens señaló que la presencia institucional en torno a «Macho» implica mayores costos para los demás narcotraficantes, ya que negociar con las autoridades se vuelve más oneroso.
«Entonces «Macho» se convirtió en una molestia, porque atrae mucha presencia institucional y esto implica que se tiene que pagar más gente, la presencia institucional no es que va a cortar y a decomisar todo, lo que hacen es negociando, tranzando, liberan a otros, eso es cada vez más costoso y, por otro lado, él al querer monopolizar el mercado, querer erigirse como el único gran patrón de la zona, impide que estos otros realicen sus actividades de una manera más tranquila», explicó.
Entre la tarde y noche de ayer, fue asesinado el supuesto líder del clan Díaz, considerado un peligroso sicario con 11 órdenes de captura pendientes. Una camioneta que sería de Felipe Santiago Acosta Riveros, alias “Macho” fue rociada a balazos.

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