Ortiz relató que tres personas armadas, dos brasileños y un boliviano, llegaron a un establecimiento y le salieron al paso a un trabajador, amenazándolo de muerte, pues este tenía presuntamente la indicación del administrador de la estancia de destruir la pista. Estos hombres le exigieron retirarse de la zona y ante la negativa del trabajador, «le dijeron que no le mataban porque estaba con su esposa e hija», refirió el uniformado.
Según Ortiz, los desconocidos se retiraron al monte, pero advirtieron que volverían.
El jefe policial no descartó que se trate de una represalia contra el personal de la estancia, luego de que supuestamente lugareños brindaran información que permitió allanar una pista clandestina en la zona, donde detuvieron a 10 personas de nacionalidad brasileña y boliviana.

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