Según el pastor, esta cualidad significa que una persona no devuelve el mal que le hayan hecho, no se queja, no es ingrato y honra a sus padres
Recordó que Jesús vivió una vida de humildad hasta sus últimos momentos, donde no maldijo ni insultó a sus propios verdugos, decidió sacrificarse y una vez en el cielo, se convirtió en el cordero de Dios.

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