«El NDR, el lugar donde se juntan todas las cámaras y está el disco duro donde se almacenan las informaciones que se conecta a internet tiene un número de usuario y una contraseña que el técnico normalmente no suele entregar y a veces hay algunos con mala intención o que las credenciales de este técnico sean vendidas en el mercado negro», explicó a Ñandutí.
Siguió explicando que existe otra modalidad del mercado, que son las cámaras que se venden muy baratas y se instalan sin mucha tecnología. “Es como si se fuese a enchufar electrodomésticos, que se puede ver desde cualquier parte del mundo, pero hace poco se descubrió una vulnerabilidad de uno de los firmware de uno de los más conocidos, que permite que cualquier persona que conozca tu dirección IP y utilice algunas técnicas o herramientas puede tener el control de las cámaras, independientemente a cualquier contraseña que le hayas puesto», indicó Kroner.

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