“Hemos sufrido con varios amparos judiciales que inhabilitan ciertos artículos de un decreto que reglamenta los requisitos técnicos y de calidad de los productos cosméticos y hacen que se otorguen registros sanitarios sin cumplir los requerimientos”, mencionó el titular de la institución Sanitaria. Además, mencionó que existe otro caso similar y grave en cuanto a alimentos, que compete al Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN).
Dijo que es una situación bastante preocupante, y que ya hicieron dictámenes jurídicos en donde se explica la exposición que tiene el público a esos productos si no están avalados por las autoridades sanitarias, pero como no hay una respuesta están buscando otros mecanismos de prevención.
“No por ser cosméticos que no se ingieren y que se aplican a la piel, no van a ser inocuos. Pueden producir alergias severas y llagas. Suponen muchos riesgos para la salud, hasta cáncer de piel puede causar un bloqueador que no tiene garantías. Vamos a pedir mecanismos regulatorios para dejar sin efectos medidas cautelares a través de una nueva reglamentación”, expresó.
Convenio con Brasil
Por otro lado, Jorge Illiou, comentó que Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria firmó un convenio de cooperación con la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil, el pasado 21 de marzo, con la intención de promover el acceso a productos seguros, eficaces y de calidad. El director de la institución, Jorge Illiou, señaló que se trata de un reconocimiento mutuo del trabajo de ambos.

“Significa que Dinavisa se ha fortalecido y Anvisa le abre las puertas para facilitarle información confidencial para ayudarnos y estrechar vínculos entre ambas autoridades. Esto beneficiará al país porque vamos a tener acceso a información técnica y confidencial, por ejemplo, de vacunas que ellos fabrican y evalúan y podremos acceder mucho más fácilmente a esos productos”, explicó.
Además, otro beneficio sería el trabajo interinstitucional para hacer una vigilancia regional de los productos. “La vigilancia es responsabilidad de todas las autoridades sanitarias, no de cada país, ya que un producto de contrabando que circula entre ambos países debe ser frenado tras un trabajo articulado entre ambos países”, dijo.

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