“No podemos legislar a espaldas a la opinión de la gente. Hay que hacer audiencias públicas, escuchar y explicar lo que no queda claro; eso le faltó a esta Ley», refirió.
“Hoy ya no tienen vergüenza y te dicen tengo hambre, maestra. Qué va a ser una maestra, cuando los niños se te caen en el pupitre”, dijo.
“No nos permitieron debatir artículo por artículo. Quise corregir el acápite porque tenía errores de forma y de fondo y los compañeros no permitieron corregir ni entrar. Yo tenía elaborado el artículo donde aclaraba la merienda y no pude ni leer. Se me quedó un sabor amargo», sostuvo.
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