Según las declaraciones de la agente fiscal Bobadilla, en una audiencia previa, los oficiales de Justicia Marcelo Mereles y Carlos Fernández Irala, junto con la actuaria Gabriela Noemi Gaona, también fueron sometidos a medidas cautelares similares, recibiendo arresto domiciliario como alternativa a la prisión preventiva.
En relación a otro implicado, Carlos Bareiro, explicó que tras su detención y audiencia de imposición de medidas, un Juzgado de Atención Permanente le otorgó arresto domiciliario en el marco de la investigación llevada a cabo por la agente Sánchez, vinculada a la causa bajo la supervisión de la agente fiscal Bobadilla.
La agente fiscal también declaró que el caso está caratulado como estafa, prevaricato, asociación criminal y otros delitos, y que la estafa supera ampliamente los 2.000 millones de guaraníes. Debido a la gravedad de los hechos, se estableció preliminarmente una medida cautelar de carácter real de 4.000 millones de guaraníes.
Por otro lado, dijo que tanto Steven Bareiro como su padre Carlos Bareiro se niegan a presentarse en la causa que lleva investigando.
«Tanto este señor Steven Bareiro como el padre no se están presentando y hasta este momento, ellos todavía pueden vender, contratar, distraer los bienes», indicó Bobadilla.
El esquema estaría liderado por Denis Steven Bareiro y su padre, Carlos Bareiro Benítez, dueños de la playa de vehículos. Los clientes compraban vehículos con una entrega y quedaba un remanente a cubrir en cuotas. Sin embargo, en la adenda firmada figuraba que ante el mínimo retraso de los pagos, debían devolver el auto.

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