Aseguran que Canindeyú vive una guerra entre patrones y secretarios

“Canindeyú en este momento está viviendo una guerra entre patrones y secretarios que quieren ser patrones del narcotráfico y esto se da por el aumento del cultivo de marihuana en esa zona y se quebraron algunos equilibrios entre patrones y emerge la figura de macho y el quiere monopolizar el mercado”, sostuvo Martens.

Refirió que esto comenzó hace 3 años cuando “Macho” atropelló a policías, destacamentos y lo último es el atentado en febrero, donde matan en Yby Pytá a Cristino Diaz, un antiguo aliado suyo, donde según versiones, se rescata un celular y Macho descubre que otros patrones estaban planeando su muerte, por lo que inicia su venganza. Otra hipótesis guarda relación con un expolicía, contra quién atentaron hace unos días en zona de Santo Domingo, indicó.

“Tenemos una presencia de actores cada vez más poderosos con alianza estatal, donde el Estado se ve imposibilitado de enfrentar ya sea por convivencia, corrupción o debilidad. Es una situación grave y va a seguir cobrando vidas porque previo al asesinato de Ibáñez, el día anterior se le mató a otra persona en Salto de Guairá. Estamos hablando de muchos asesinatos y gestión territorial por el manejo del esquema narco”, expresó.

¿Policías superados, con miedo y algunos que actúan cercanos a los grupos criminales?

«Agentes policiales se ven incapacitados de actuar por connivencia o temor a represalias. Hace poco se descubrió un campamento y los que descubrieron fueron trasladados a Asunción. Medidas de ese tipo hace que no quieran continuar porque van a sufrir represalias. Estas acciones no son posibles sin convivencia del Estado», sostuvo.

Sistema carcelario

En este último tiempo son hábiles desde el Gobierno en construir una narrativa de éxito en cuestión al sistema penitenciario, pero si siguen pagando para meter cocaína, marihuana o meter cerveza, no sé si implica que se haya recuperado el 100% del sistema penitenciario. Se movieron los actores, Rotela no está en Tacumbú y no ejerce la violencia, sino que siguen los negocios en manos de otras personas. Esa no es una recuperación».

 


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *