Con determinación y esfuerzo incansable, Anthony Flaming sobresale en el lanzamiento de jabalina y deja en alto la bandera paraguaya al conquistar la medalla de oro en el Grand Prix de Uruguay con una impresionante marca de 71,61 metros.
Flaming nos comparte en exclusivas detalles sobre su camino recorrido, donde cada paso es el resultado de mucha dedicación y esfuerzo.
Tus sensaciones por la última competencia, y por el título obtenido.
Realmente me sentí un poco cansado para la competencia en Paysandú, porque justo el día anterior tuvimos el viaje desde Paraguay. Igual esperaba hacer una marca un poco más elevada de lo que hice finalmente, pero me emocioné demasiado al terminar la prueba sabiendo que valió la pena haber seguido concentrado hasta el último intento.
¿Qué representa la medalla obtenida?
Esta medalla significa mucho para mí, representa trabajo duro y perseverancia, ya que fue mi primera competencia internacional tras someterme a una cirugía en diciembre.
¿Cuánto tiempo de preparación conlleva representar al país a nivel internacional?
Realmente depende del nivel de la competencia. Si es un Sudamericano o una competencia mayor, nos preparamos todo el año, si son Gran Prix, como esta competencia de Uruguay, nos preparamos cuatro semanas antes. Si son competencias locales, nos preparamos entre dos a tres semanas antes.

¿Cómo se dan tus inicios en esta disciplina deportiva?
Comencé con el atletismo a los 10 años, en diferentes disciplinas, pero hace 5 años me especializo más en el lanzamiento de jabalina.
El lanzamiento de jabalina de verdad implica muchos sacrificios, para poder lanzar más lejos hay que trabajar de manera muy intencional en la potencia, velocidad y técnica. Se debe cuidar mucho la alimentación y el descanso, el cuerpo y la mente deben estar en óptimas condiciones para entrenar y competir con el nivel más alto posible.
¿Cuándo y dónde será tu próxima competencia?
Tengo una competencia local este fin de semana, pero la próxima meta es el torneo Iberoamericano en mayo.
Un mensaje que quieras compartir como deportista
Lo que a mí me ayuda, y lo tengo en mente, es para quién hago lo que hago. Se que nada de lo que tengo o pueda alcanzar me pertenece, y todo lo hago es para glorificar a mi Dios quien me llamo.
No sé trata de que yo brille, sino que todo lo que él me dió sea usado con excelencia, disciplina, constancia y de esa manera poder honrarlo. No tiene sentido que solo trabaje para mí mismo tan duro. Si soy excelente, es porque sigo y vivo para alguien más excelente y grande que yo. Eso si vale la pena.

Por Meliza Plaz.

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